El Ayuntamiento de Barcelona aprobará mañana inicialmente un plan especial urbanístico que restringirá la normativa de los clubes cannábicos y que el propio consistorio cree que puede comportar el cierre del 80% de los 123 que operan actualmente. La nueva norma ha pillado por sorpresa a las asociaciones del sector, que estaban dialogando con el propio Ayuntamiento y con los partidos políticos, y la han tachado de «electoralista».

La nueva normativa, que este martes avanza El Periódico, prevé que no pueda haber locales de consumo de cannabis a menos de 150 metros de equipamientos o espacios públicos o privados donde sea frecuente la presencia de menores. Esto es, desde una escuela o un polideportivo hasta la consulta de un pediatra o una tienda de chuches. Una distancia que los clubes aseguran que no responde a ningún criterio más allá del «moralista».

El primer teniente de alcalde, Joaquim Forn, ha explicado que el objetivo del plan para limitar la proliferación de estos clubes, que se aprobará definitivamente en un pleno en otoño, es «proteger a la infancia». La aprobación prevista para mañana se deriva de las recomendaciones que aprobaron Salud Pública y el Parlamento catalán y dejaban en manos de los consistorios su traslación a la realidad de cada ciudad.

El presidente de la Federación de Asociaciones Cannábicas de Cataluña, Jaume Xaus, ha asegurado que se han enterado del proyecto municipal por la prensa, justo cuando están en diálogo con áreas de salud (el consejo de drogodependencias) y juventud del propio consistorio. También están en conversaciones con los partidos políticos. Xaus se muestra «indignado» y afirma que la Federación «no entiende por qué tiene que ser utilizada en clave electoralista para arañar un puñado de votos». El presidente de la Federación alerta además que cerrar el 80% de las asociaciones actuales supondría «dejar el sector en manos de un monopolio mucho más difícil de controlar». «Que nos escuchen, porque la condición de los 150 metros de distancia no responde a ningún criterio técnico, de salud, movilidad o minimización de riesgos, es una medida moralista».

El próximo mes de junio finaliza la moratoria para la apertura de clubes cannábicos que aprobó el Ayuntamiento de Barcelona durante la cual la Guardia Urbana ha inspeccionado 186 clubes y ha cerrado 63. Con la aprobación inicial de este plan, la moratoria quedará prorrogada.

Las dos federaciones cannábicas de Cataluña, Fedcac y CatFAC, lamentan profundamente la normativa que ha anunciado el alcalde de Barcelona, «con el único objetivo de cerrar asociaciones cannábicas, sin tener en cuenta los derechos de las personas usuarias, la inseguridad jurídica que sufren y el aumento del mercado negro que ello supondría», según apuntan en un comunicado que han hecho público recientemente.

Ambas agrupaciones denuncian que cerrar las puertas a las asociaciones es lo mismo que empujar a los usuarios de los clubes hacia el mercado negro e ilegal, así como dejarlos en manos de organizaciones criminales. «Apostamos por el derecho a la salud, por el derecho a la libertad individual, por la seguridad y la buena convivencia en Barcelona», dicta el texto.

Info: El Pais

Leave a Comment