Tras casi un siglo de políticas internacionales centradas en la represión y en la prohibición de ciertas sustancias, es el momento de promover una aproximación más humana, orientada socialmente y sobre todo más eficiente, donde el objetivo primordial sea proteger la salud de las personas usuarias de drogas fiscalizadas y el reconocimiento de todas las personas afectadas de manera directa e indirecta.

APOSTAMOS por los Programas de Reducción de Daños y Riesgos como el marco de partida en los planteamientos y programas de actuación en las personas consumidoras, que den respuesta a las diferentes problemáticas asociadas al uso de ciertas drogas, a los consumos concomitantes y a las conductas de riesgo.

DEFENDEMOS una sociedad donde lo primero sean las personas y su libertad. Por eso impulsamos y promovemos una educación transformadora en el uso de drogas, fundamento de todo cambio personal y social.

EXIGIMOS a los Estados el cumplimiento de velar por el derecho de toda persona a que se reconozca su valor intrínseco, independientemente de la edad, sexo, procedencia étnica, estatus social, económico, entre otros; y el respeto a la elección de estilo de vida como persona consumidora de drogas donde se reconozca el derecho a la dignidad, y al libre desarrollo de la personalidad, proyectado a la libertad de conciencia a experimentar y disponer del propio cuerpo, mente y espíritu con pleno respeto, sin intervenir en los derechos de terceras persona. Así como derecho a la igualdad y a no sufrir tratos degradantes, a ser tratados como personas adultas y responsables; a no ser perseguidos por los gustos, aficiones, creencias o necesidades personales.

TRABAJAMOS para poner el foco en las personas afectadas de manera directa e indirecta, promoviendo políticas que den respuesta a las actuales consecuencias que están viviendo. Promoviendo la participación activa desde la experiencia, para el desarrollo de iniciativas a nivel jurídico, sanitario y social. Uniendo nuestras reivindicaciones y fuerzas, para dar visibilidad al trabajo que se realiza desde las organizaciones.

DESTACAMOS las experiencias a nivel internacional que realmente ha funcionado, se basan en un conjunto de acciones articuladas llevadas a cabo desde diferentes estructuras asistenciales, comunitarias, jurídicas, legislativas y administrativas, lo cual va mucho más allá de la acciones punitivas, marginales y estigmatización actuales.

PROMOVEMOS el reto de cambiar el imaginario colectivo respecto a la visión de las drogas, entendiendo que existen otras maneras de relación con ellas más allá de que “las drogas matan”; enfocando la libertad para preguntar, discrepar y experimentar que debería ser el distintivo de todas las sociedades; donde se permita implementar metodologías para la transformación personal y social.

VALORAMOS una educación que reconozca la diversidad como fuente de enriquecimiento humano y el diálogo como herramienta indispensable para marcar estrategias frente al consumo de Drogas. En la actualidad gran parte de los recursos públicos económicos y humanos destinados a las drogas, se han dirigido a la represión, revertimos ese coste económico en información, educación, acompañamiento y en proteger la salud de las personas.

SOSTENEMOS Que una política eficaz debe ser objetiva y estar basada en los conocimientos científicos y el campo experimental, no permitiendo sesgos ideológicos y morales; impulsando una educación crítica y constructiva para desempeñar un papel clave en la construcción de nuevos modelos regulatorios.

FORTALECEMOS la articulación de personas y organizaciones generadoras de una democracia crítica en los ámbitos de lo social, lo político, lo económico y cultural de nuestras sociedades.

IMPULSAMOS El cambio de paradigma. Salgamos ya del closet, consumimos drogas y queremos hacerlo con seguridad, amparo legal e información.

Hoy es día del Memorial Internacional por las Víctimas de la Guerra Contra Las Drogas. Ayúdanos con el hashtag #NoMasWarOnDrugs Una acción conjunta para dar visibilidad a las miles de victimas de una Guerra injustificada, con la participación de CATNPUD, Associació Asaupam, Fundación Salud y Comunidad (FSC) , Asociación AUMMO y ARSU.