Un equipo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) pretende ensayar en humanos los efectos antitumorales de dos componentes del cannabis -el THC y el cannabidiol- cuyo empleo en ratones ha reducido el crecimiento de las células cancerígenas hasta lograr, en algunos casos, su regresión total.

«Los resultados en laboratorio son prometedores, aunque tenemos que ser cuidadosos para no levantar falsas expectativas en los pacientes«, ha dicho la profesora de Bioquímica de la UCM, Cristina Sánchez, quien ha detallado que los ensayos en humanos «cuestan millones de euros», por lo que buscan la ayuda de grandes empresas farmacéuticas.

«Empezamos probando en tumores en placas de plástico y el paso siguiente fue inyectar células tumorales humanas bajo la piel de ratones inmunodeficientes. La mitad fueron tratados con el cannabinoide y el resto no», explica.

Los animales que reciben el cannabinoide tienen «un crecimiento tumoral muy disminuido», ya que se ven impedidos dos procesos en los tumores agresivos: la generación de nuevos vasos sanguíneos que «dan de comer» a las masas tumorales, y también el proceso de metástasis, añade.

De los dos cannabinoides empleados, el THC es «el que coloca», mientras que el cannabidiol es el «más interesante porque no produce efectos psicoactivos y tiene el mismo efecto tumoral«, según Sánchez.

Además, estos componentes están funcionando bien no solo inyectados alrededor del tumor y en la cavidad intraperitoneal -dentro de la tripa- de los ratones, sino también si son administrados «por vía oral».

Tras varios años de trabajo «sabemos que tenemos entre manos una herramienta terapéutica potencial, pero nos queda averiguar si funciona realmente en humanos«, asevera.

Para ello, el grupo de Sánchez y los profesores Guillermo Velasco y Manuel Guzmán, de la Facultad de Biología de la UCM, necesita «un apoyo económico que ahora mismo, por desgracia, solos nos pueden dar las empresas farmacéuticas».

Hay ensayos clínicos en marcha en el Reino Unido con tumores cerebrales y un medicamento cannabinoide, Sativex, que está autorizado en España para pacientes con esclerosis múltiple, y otro ensayo en Israel, donde están empleando el cannabidiol en pacientes con tumores sólidos, pero «ninguno en España».

Sánchez precisa que su grupo se compone de «investigadores básicos» que estudian los mecanismos moleculares, pero que están «en contacto con médicos dispuestos a hacer ensayos».

Aunque la investigación está financiada por el Ministerio de Sanidad, e entidades como Mutua Madrileña, Fundación Sandra Ibarra y Asociación Española contra el cáncer, entre otras, los ensayos en pacientes «cuestan millones», y las empresas farmacéuticas «son las que tienen el dinero y marcan la velocidad».

Si los ensayos pudiesen «empezar ahora mismo y salieran bien», quizás los resultados serían aplicables «en un par de años».

Advierte, sin embargo, que «no se puede decir que el cannabis cura el cáncer«, ni tampoco crear «falsas esperanzas» en los pacientes, concluye.

Info: La Vanguardia

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